Sucesiones

Recuerdo poco de ayer. Efluvios raphaelescos (el arte y sus cosas) acuden a mi cerebro, pero no estoy segura de haber entendido el mensaje completo. Tampoco el real, aunque el hecho de que La vida de Brian, de Monty Python, supiera hacerse un año más un hueco en la programación me va abriendo los ojos poco a poco. Creo que tomé la pastilla roja y estoy en Matrix. Si no, ¿por qué tengo la certeza hoy, día de Navidad, de que Casillas es El sucesor?

Quizá era lo único que interesaba anoche al comensal medio: una referencia al futuro. Y vaya si la hizo. Todos estamos tranquilos ahora que sabemos que, en la mesita de noche, el novio de España guarda sonriente en su puño La Transición II. Sólo nos queda por saber quién hace lo propio a la vera (verita) de Moncloa tras la hábil jugada mediática del presidente. Nos conoce, y nosotros no aprendemos nunca. Lo rodeamos como verdaderos buitres a la primera de cambio -o sea, en la copa de Navidad- a ver si le sacamos algo; nos suelta lo del amigo invisible y nos enfadamos muchisimo, por inoportuno. La culpa es nuestra. Pero es que no había ministros a los que interrogar salvo, claro, el amigo visible Rubalcaba. El caso es tener algo sobre lo que teorizar, por muchos matices que surjan después.

Las cábalas tronistas son una ciencia, por eso todo el mundo quiere apuntarse. Pero no todos son capaces. Ya se sabe: el que vale, vale. Y el que no, a la ley Sinde. (Con perdón). El próximo capítulo se escribirá en enero, a eso apuntan, de nuevo, las intrigas del Senado. Por si acaso, todo dios escribe unas palabras sobre el asunto (con todo el derecho, oiga) y defiende lo suyo (idem), entre cuestionables conspiraciones políticas, tomates, criminales al teclado y razonables argumentos. Hay dos bandos marcados (buenos y malos, a elegir) que, sin embargo, casi están de acuerdo en que la LES no era el mejor refugio para ese apoyo a la supuesta reconversión industrial. Ella, la homenajeada, se siente como si hablara de jamones en clase y una minoría religiosa se mostrara ofendida.

El pueblo, ante tal debate filosófico, lejos de conmoverse se entrega al niño de la cresta y se gasta sus 200 euros en regalos. De todas formas, pensarán, Internet no va a desaparecer y siempre tendremos a mano el móvil y la tele. Es una pena que por motivos directos e indirectos los que trabajan en ella no opinen igual. Ellos, los perjudicados por las fusiones y las despedidas, sí podrían componer una postal navideña con sus caras, a lo Brady Bunch.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




twitter / MirenM

Twitter

cómo

100medios

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 9 seguidores

cuándo

diciembre 2010
L M X J V S D
« Nov   Ene »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Creative Commons License

A %d blogueros les gusta esto: